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id da página: 10435 Jogo de Deus

Jogo de Deus


VIDE: JOGO DIVINO

Ananda Coomaraswamy: LILA

Mientras que Plutarco (Moralia 393EF) estaba más bien sorprendido por la noción del juego de Dios implícita en Ilíada XV.355-366, donde Febo Apolo puentea un foso y derrumba un muro, y se nos dice que hacer esto era para él un juego de ninos. Piensa que es irreverente decir que «el Dios se da constantemente a este juego (paidia), moldeando (platton) el mundo que (todavía) no existe y deshaciéndolo (apolyon) nuevamente cuando ha venido al ser. Pues, antes al contrario, en tanto que está de algún modo presente en el mundo, por esta presencia suya, junta (syndei) su substancia y prevalece sobre su flaqueza corporal, la cual tiende hacia la corrupción». Plutarco no veía que estas obras de creación, preservación y destrucción son de la misma esencia de la operación divina; y que la vida de una criatura, y finalmente la del mundo mismo, duran solo mientras Él permanece con ella y hasta que «el Espíritu retorna a Dios que lo dio».

En esta cita de Plutarco syndei se refiere al syndesmos por el que todas las cosas están encordadas juntas dentro de sí mismas y también conectadas con el Sol, como los miembros de una marioneta están encordados juntos entre sí y atados a la mano del manipulador. No podemos tratar aquí este aspecto de la doctrina del «hilo del espíritu», excepto para hacer referencia a la «cuerda recta como un pilar tendida desde arriba del Cielo a la Tierra», de la que dice Platón que ésta era el «sostén del Cielo» (syndesmon tou ouranou, República 616C), y senalar que este eje de «luz» que «comprende y controla todo el circuito en rotación» (cf. Rumi, Mathnawi, V.2345) es el Axis Mundi tradicional (sánscrito skambha), propiamente descrito como un eje de luz.